Ensayo y error

Por Casandra Scaroni

Russell: No es lo que ponés en una canción. Es lo que dejás afuera. Fijate en What’s Happening, Brother, de Marving Gaye. Hay un solo “uuh” al final del segundo verso. ¿Ubicás ese “uuh”, ese único “uuh”?
William: Conozco ese “uuh”. Sí. “uuh” (hace “uuh”).
Russell: ¡Exacto! ¡Te acordás! Son las pequeñas cosas, los errores. A lo mejor hay uno solo, y eso hace la canción. Es lo que dejás de lado.
William: Es verdad
Russell: Eso es Rock & Roll. Lo que dejás de lado.

Me gusta la palabra comunión, no tanto por su sentido religioso (aunque no desecharía su costado espiritual), sino como una referencia a algo intangible que nos une en un momento determinado. Una cierta sensibilidad que algunos compartimos, podríamos decir. Es algo que se vive en el aquí y ahora y que generalmente, si se quiere repetir, ya no va a ser igual, no se puede planear, sencillamente se da.

Pero para que haya comunión tiene que haber un lugar de pertenencia, no quiero decir ser parte de una cofradía, pero algo parecido. Como cuando te encontrás con tus amigos a la salida del cine en el Bafici y todos vieron cosas distintas, y están exaltados, y terminás en el restaurante peruano de enfrente hablando hasta la madrugada y, como diría Penny Lane en Casi famosos: “It’s all happening”

Hay un momento en el concierto de Bruce Springsteen de 1975 en Londres que  se parece un poco a todo esto. En It is hard to be a saint in the city, cuando la canción deja de ser la voz gastada de Bruce, para pasar a ser algo más. Es imperceptible, la música se va apagando de a poco hasta alcanzar casi el silencio, entonces la guitarra de Bruce renace y empieza un duelo digno de western con el guitarrista de la E Street Band (y digo digno de western porque en la filmación la cámara juega con los contraplanos, uno habla, el otro le contesta). Es ahí que se suma el saxofón, la batería, y ya deja de ser un duelo de individualidades, ya no estamos en el concierto de Bruce Springsteen acompañado por la E Street Band, sino ante un grupo de tipos que se conocen de memoria y que están siendo parte de un momento que se parece bastante a la gloria, ya que estamos con términos religiosos.

Es romántico pensar que esto se dio, que fue realmente un momento de comunión y que tenía razón Russell en la cita de arriba (extraída de la versión que responde al “corte del director” de Casi famosos) cuando afirma que el rock es lo que se deja de lado. Pero si no fue así, y esto fue nada más y nada menos que el resultado de arduas horas de ensayo, ya no es importante. De todas formas la canción va a seguir siendo la misma.

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